Tragedia en Magic Town / El funcionario extranjero y Tecate sin Respeto

Nada más lo que se ve…

El funcionario extranjero

“Yo no soy Político soy Arquitecto” Nos comentaba en una conversación el Arq. Hugo Briceño, quien actualmente se encuentra al frente de la Dirección de Administración Urbana en Tecate, y que cabe mencionar consideramos a opinión personal que se ha convertido en uno de los elementos más rescatables de la actual administración.

La frase con la que iniciamos este escrito fue consecuencia, de la cobertura que algunos medios de comunicación realizaron sobre el accidente que tuvo una pipa de agua perteneciente a la Dirección de Obras y Servicios Públicos el pasado lunes 08 de junio; dirección que apenas hace unas semanas atendiera como “encargado de despacho” el Arq. Briceño. El conductor de la pipa perdió el control de la máquina al registrarse una falla mecánica, al perder el control de los frenos de la máquina está bajó a toda velocidad frente a la Calle No 18 de la Colonia El Refugio, impactando el muro de piedra de un predio. Afortunadamente no hubo personas lesionadas.

Compañeros de los medios al atender el evento, se encuentran con el director, la reacción inmediata del arquitecto es un tanto negativa, se siente sofocado por la presencia de los medios, y al solicitarle información del suceso, de manera renuente responde “Yo no soy político, soy arquitecto…, Me gusta que digan la verdad…”.

||| La respuesta para el Arq. Hugo Briceño y todos los funcionarios públicos de los distintos órdenes de Gobierno es la siguiente:

Usted, si es político. En el momento que acepta un cargo público, con un salario que se paga con recurso recaudado del cobro de impuestos de la ciudadanía, usted es un representante de la población y el responsable del sector en el que se desenvuelve. Además tiene la facultad de responder preguntas que se le realicen en cuestión a su trabajo ¿Por qué? Porque no trabaja en una empresa privada, y es de interés general de todos, saber que trabajo realiza cada dependencia gubernamental y en que se invierten los recursos de los tecatenses.    

Parece que esto no lo comprenden muchos funcionarios municipales. Pareciera que perciben la administración pública como el espacio para ganar un buen salario sin hacer mucho; y decimos buen salario, porque nunca han visto tanto dinero junto sin hacer nada, o como un símbolo de empoderamiento, donde se sienten amos y señores, sin darse cuenta que solo serán dos años de trabajo y quizás algunos de ellos, no vuelvan a pisar una oficina de Gobierno, a menos que sea para solicitar algún servicio público, o dependiendo la gravedad de su karma solicitar algún tipo de apoyo con los regidores o en la Dirección de Bienestar Social, como ya lo ha hecho una de figuras más cercanas a la presidencia actual, pero que no mencionaremos su nombre, simple y sencillamente porque no le vamos a dar Publicidad (Para servicios de cobertura y generación de contenidos comuníquese a los teléfonos en pantalla).

El funcionario extranjero representa la falta de empatía con la población, el desconocimiento y (sin generalizar) aquel que viene por un sueldo y una liquidación. Ese funcionario ni siquiera viene a hacer carrera política, porque nadie lo conoce, no busca la aprobación de los locales, mientras más alejado se encuentre del área de trabajo, mejor, así muchos aviadores, como en el periodo Neoliberal.

Tecate sin respeto

Como si fuera una colonia agrícola o una delegación de Tijuana, Tecate ha sumido en la desvalorización. Nadie respeta al Pueblo Mágico y ahora suena como nunca, hasta la desaparición de los poderes municipales. ¿Falta de liderazgo? ¿Imposición estatal? Preferimos que usted como lector tenga la última opinión, lo que es realidad, es que Tecate desde el inicio del presente Gobierno Municipal fue irrespetado al nombrar en los puestos de mayor relevancia a personas que no conocen el contexto social de Tecate, y que por defecto ni siquiera conocen a s