«El Carrete» intenta escaparse después de un día de detención

  • Cercado por sus adversarios en la sierra de Guerrero, Santiago Mazari, ‘El Carrete’, buscó refugio en una casa de la montaña. Ingresó a un domicilio y ofreció a los habitantes dinero a cambio de alojamiento, al poco tiempo fue rodeado.

Lo miraron con asombro, como extraño y tuvieron miedo de rechazarlo.

El hombre de la casa conducía un camión de carga y en esos momentos realizaba viajes de piedra de río a la escuela de la comunidad, donde llevaban a cabo trabajos de reparación.

El Carrete, presunto líder de ‘Los Rojos’ vio el camión y pidió a su propietario usarlo para intentar salir de la zona de riesgo porque sus adversarios, con los que mantenía enfrentamientos desde unos tres días antes, cerraban el cerco de persecución.

Atemorizado por la presencia del Carrete, el dueño del camión entregó las llaves y enseguida vio salir a Santiago junto con su compadre Marco “N” y dirigirse hacia el camión estacionado frente a la escuela.

Santiago tomó el volante y a su compadre lo mandó a la caja del camión. Pusieron en marcha el vehículo, pero cuando avanzaron hacia la salida del terreno apareció un grupo de hombres que levantaron un cordón para impedir la salida de los vehículos. Era una especie de retén instalado por habitantes de la comunidad de Leonardo Bravo y así impedir el paso de vehículos extraños o el robo de sus automotores.

Quienes se acercaron al camión desconocieron al conductor que todos los días pasaba para realizar sus viajes de piedra. La cara que vieron los desconcertó y ordenaron al chofer que descendiera. Otros ‘vigilantes’ revisaron la caja y vieron el cuerpo acostado de Marco “N”. “Es un hombre muerto”, gritaron.

Uno de los comuneros llevaba consigo un radio de comunicación y se enlazó con sus compañeros de otra zona para pedir apoyo porque habían detenido a dos hombres extraños a bordo de un camión que pertenecía a su vecino.

Más tarde Santiago y su compadre fueron interrogados, cuando los comuneros supier