Documenta el CECUT presencia del Dr. Miguel León-Portilla

El doctor Miguel León-Portilla, quien falleció la noche de este martes 1 de octubre a los 93 años, mantuvo una estrecha relación con Baja California, a cuyo pasado, grupos étnicos, lenguas y procesos históricos dedicó innumerables artículos y libros, fruto de minuciosas investigaciones, visitó el Centro Cultural Tijuana, organismo de la Secretaría de Cultura, en al menos dos ocasiones.

Conocido ampliamente por su libro “La visión de los vencidos”, traducido a numerosas lenguas, el Dr. León-Portilla es el gran estudioso, divulgador y defensor de los pueblos, culturas y lenguas originarias de México e impulsor, en particular, de la enseñanza del náhuatl, lengua a la que consagró décadas de estudio y que él mismo hablaba.

La primera visita del Dr. León-Portilla al CECUT tuvo lugar en agosto de 1992, en medio de los encendidos debates que desató la conmemoración del quinto centenario de la llegada de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo y que tomó un cariz que confrontó a quienes consideraban que se trató de un “descubrimiento” geográfico frente a otros que cuestionaban esa idea.

El Dr. León-Portilla zanjó la discusión argumentando que más que descubrimiento se trató de un “encuentro entre dos mundos” que permanecían mutuamente desconocidos entre sí, idea que prevaleció durante los actos conmemorativos del quinto centenario de la llegada del hombre europeo a América celebrados en 1992.

La idea del “encuentro entre dos mundos” pareció desactivar momentáneamente el debate, aunque pronto otros historiadores sugirieron que se trató más bien de un “encontronazo” que se tradujo en la destrucción de pueblos y culturas que desde hacía milenios vivían en esta parte del mundo desconocida por los europeos.

En el marco de ese debate, el Dr. León-Portilla visitó el Centro Cultural Tijuana, que ese año cumplía su primera década de fundación, donde pronunció una conferencia magistral titulada el “Quinto centenario: una disputa interminable”.

La disertación del autor de “La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes” formó parte del ciclo de conferencias para conmemorar el “Encuentro de dos mundos” y, según las crónicas periodísticas de la época, más de 450 personas acudieron a escucharlo.

Durante su charla, el insigne historiador recordó que años atrás había firmado el convenio que originó el Instituto de Investigaciones Históricas de Baja California que quedó a cargo del también doctor en Historia David Piñera Ramírez, y que unió los propósitos de la UNAM y la UABC.  

En esa ocasión, el Dr. León-Portilla dejó escrito un mensaje en el libro de visitantes distinguidos del CECUT, fechado el 14 de agosto de 1992, en el cual se puede leer lo siguiente: “Con gran gusto de dar una charla en este Centro, digno foco de cultura en la metrópoli tijuanense”.

La siguiente vez que el autor de “Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y cantares” visitó el CECUT tuvo lugar en abril de 1998, cuando acudió a la presentación de su libro “Loreto: Capital de las Californias”, coeditado por el propio Centro Cultural Tijuana, la Universidad Autónoma de Baja California y la Secretaría de Turismo (dependencia a la que pertenecía el CECUT en esos años).

De acuerdo con una crónica del profesor Rubén Vizcaíno Valencia, en esa ocasión el Dr. León-Portilla fue más allá de la presentación de su libro y “aportó una visión de la historia misional, cuyos héroes indiscutibles son la pareja de jesuitas Eusebio Kino y Juan María de Salvatierra”.

En el libro de Loreto, el Dr. León-Portilla incluye tres cartas facsimilares del padre Salvatierra que son de gran utilidad para entender la mentalidad con que los jesuitas acometieron la tarea de evangelizar a los pueblos nativos de las Californias.

Si bien la presencia del gran tlamatini (hombre sabio, en náhuatl) permaneció en el CECUT a través de sus libros y artículos, no fue sino hasta 2015 que se ofreció un gran homenaje al Dr. Miguel León-Portilla, en ocasión de los 40 años del Instituto de Investigaciones Históricas de la UABC, el 12 de octubre de 2015, ceremonia a la que no pudo asistir el historiador, entonces, de 89 años.

En días pasados, durante las XI Jornadas Vizcaínas, el Dr. David Piñera “recalcó que León-Portilla fue uno de los precursores para que se abriera en 1975 el Centro de Investigaciones Históricas UNAM-UABC, que se convirtió en Instituto en 1991. Además, donó mil 600 libros relacionados con la historia de Baja California, una colección al acervo de la biblioteca del IIH que lleva por nombre ‘Colección California Mexicana: Ascención y Miguel León-Portilla’”.

Como se advierte, la memoria del insigne historiador del pasado mesoamericano permanece en varias instituciones de Baja California y en el CECUT, cuyo Centro de Documentación de la Artes preserva y custodia textos del insigne historiador.

Estudiada en sus fuentes” formó parte del ciclo de conferencias para conmemorar el “Encuentro de dos mundos” y, según las crónicas periodísticas de la época, más de 450 personas acudieron a escucharlo.

Durante su charla, el insigne historiador recordó que años atrás había firmado el convenio que originó el Instituto de Investigaciones Históricas de Baja California que quedó a cargo del también doctor en Historia David Piñera Ramírez, y que unió los propósitos de la UNAM y la UABC.  

firmado el convenio que originó el Instituto de Investigaciones Históricas de Baja California que quedó a cargo del también doctor en Historia David Piñera Ramírez, y que unió los propósitos de la UNAM y la UABC.  

En esa ocasión, el Dr. León-Portilla dejó escrito un mensaje en el libro de visitantes distinguidos del CECUT, fechado el 14 de agosto de 1992, en el cual se puede leer lo siguiente: “Con gran gusto de dar una charla en este Centro, digno foco de cultura en la metrópoli tijuanense”.

La siguiente vez que el autor de “Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y cantares” visitó el CECUT tuvo lugar en abril de 1998, cuando acudió a la presentación de su libro “Loreto: Capital de las Californias”, coeditado por el propio Centro Cultural Tijuana, la Universidad Autónoma de Baja California y la Secretaría de Turismo (dependencia a la que pertenecía el CECUT en esos años).

De acuerdo con una crónica del profesor Rubén Vizcaíno Valencia, en esa ocasión el Dr. León-Portilla fue más allá de la presentación de su libro y “aportó una visión de la historia misional, cuyos héroes indiscutibles son la pareja de jesuitas Eusebio Kino y Juan María de Salvatierra”.

En el libro de Loreto, el Dr. León-Portilla incluye tres cartas facsimilares del padre Salvatierra que son de gran utilidad para entender la mentalidad con que los jesuitas acometieron la tarea de evangelizar a los pueblos nativos de las Californias.

Si bien la presencia del gran tlamatini (hombre sabio, en náhuatl) permaneció en el CECUT a través de sus libros y artículos, no fue sino hasta 2015 que se ofreció un gran homenaje al Dr. Miguel León-Portilla, en ocasión de los 40 años del Instituto de Investigaciones Históricas de la UABC, el 12 de octubre de 2015, ceremonia a la que no pudo asistir el historiador, entonces, de 89 años.

En días pasados, durante las XI Jornadas Vizcaínas, el Dr. David Piñera “recalcó que León-Portilla fue uno de los precursores para que se abriera en 1975 el Centro de Investigaciones Históricas UNAM-UABC, que se convirtió en Instituto en 1991. Además, donó mil 600 libros relacionados con la historia de Baja California, una colección al acervo de la biblioteca del IIH que lleva por nombre ‘Colección California Mexicana: Ascención y Miguel León-Portilla’”.

Como se advierte, la memoria del insigne historiador del pasado mesoamericano permanece en varias instituciones de Baja California y en el CECUT, cuyo Centro de Documentación de la Artes preserva y custodia textos del insigne historiador.

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